La dieta mediterránea reduce a la mitad las posibilidades de desarrollar parkinson.

Según un reciente estudio publicado por la European Journal of Neurology la dieta mediterránea  reduce el riesgo de esta enfermedad cerebral incurable hasta en un 46%.

Según este estudio una dieta rica en frutas, verduras y pescado casi puede reducir a la mitad la enfermedad del parkinson.

Aunque no está claro el por qué algunos alimentos tienen efecto protector, algunas investigaciones sugieren que el parkinson es mas probable que de cuando las células del cuerpo sufren un proceso dañino llamado estrés oxidativo.

Es aquí cuando las sustancias dañinas entran el cuerpo, generalmente a través de una dieta pobre, y atacan a las células sanas.

Frutas, verduras, pescados y legumbres contienen altos niveles de antioxidantes, que pueden ayudar a bloquear este proceso.


Entre los ancianos el riesgo de desarrollar la enfermedad aumenta considerablemente. Afecta a 5 de cada 1000 personas de 60 años, pero a 40 de cada 1000 personas de 80 años.

Se desarrolla cuando las células del cerebro que controlan el movimiento mueren. Los principales síntomas incluyen temblores, rigidez muscular y lentitud de movimientos y muchos pacientes finalmente tienen dificultades para hablar, andar, escribir o tragar.

Aunque no hay cura, hay medicamentos para controlar los síntomas mediante la compensación de la falta de dopamina, un producto químico que actúa como un agente de la señal entre las partes del cerebro involucradas en el movimiento y la coordinación.

En el último estudio, los investigadores de la Universidad de Tokio evaluaron los hábitos alimenticios de 249 pacientes recién diagnosticados de parkinson y lo compararon con 368 voluntarios sanos.

Se les dividió en tres grupos:

  •  Los saludables que eran aquellos que en su dieta predominaban las verduras, la fruta, el pescado, las legumbres, hongos y algas.
  • Las dietas occidentales que eran aquellos con altos niveles de carne roja y procesada.
  • Y las comidas ligeras que era una mezcla entre los dos anteriores.

Los resultados demostraron que aquellos situados en el grupo alimentación saludable, que comían las mayores cantidades de alimentos vegetales y pescado tenían casi la mitad de probabilidades de contraer la enfermedad de parkinson que aquellos que no comían apenas frutas y verduras.

Mientras tanto ninguna de las otras dietas tenía un efecto protector.

Como conclusión del estudio los científicos advirtieron que una dieta rica en una elevada ingesta de frutas, verduras y pescado está asociada con un menor riesgo de contraer la enfermedad del parkinson.